Hoy en día hay cada vez más parejas que viven juntas antes de casarse y por eso, en muchos casos, no se plantean como pasar su última noche de solteros.En caso de que os lo estéis planteando, os vamos a dar unas cuantas razones a favor y en contra de la tradición de dormir separados la noche previa a la boda.

A favor:

  • Pasar esa última noche en casa de tus padres o familiares o en un hotel donde vayáis a vestiros en día siguiente evita contratiempos y retrasos por que ya estáis allí.
  • Cenar con los tuyos la noche previa como diciendo adiós a tu vida y dando la bienvenida a una nueva que está por llegar es una gran ocasión que muchos novios aprovechan.
  • Al estar separados, estaréis más calmados a la hora de vestiros, será como prepararse para un cita muy especial, la más especial de vuestra vida.
  • Dormir separados es también la mejor manera de que el novio no vea el vestido de la novia antes de lo debido, superstición que la mayoría de las novia quieren cumplir.

En contra:

  • Muchas parejas creen que con los nervios de la noche previa a la boda, nadie mejor que su otra mitad para calmarlos y a su lado duermen tranquilas y seguras.
  • Para otras parejas, el hecho de separarse les parece raro, sobre todo si llevan tiempo viviendo y durmiendo juntos por lo que prefieren seguir como siempre.
  • Dormir en casa juntos significa no tener que trasladar nada, ni preparar bolsas y hacer preparativos que quitan tiempo y añaden tensión a la que ya hay de por sí.
  • Y cada vez es más común que muchas parejas decidan vestirse juntos, en la intimidad de su hogar, saboreando cada uno los preparativos del otro, mirándole y disfrutando de ese momento tan especial para luego salir juntos hacia la ceremonia.