Existen muchos tipos de bodas pero si nos referimos al tamaño de estas, solo hay dos tipos, las bodas íntimas y las numerosas. Si habéis decidido que la vuestra sea una boda íntima y no sabéis muy bien como organizarla, os vamos a dar unos consejos para empezar.

Lo primero que tenéis que hacer es una lista de invitados reducida. Haced una lista preliminar y repasadla una y otra vez hasta que los invitados no sean más de 70.

Una vez tengáis la lista final, tenéis que buscar el lugar perfecto para la celebración de la boda y el banquete. Debe ser un lugar lo suficientemente grande para estar cómodos y lo suficientemente pequeño para que no haya zonas vacías. Una opción muy práctica para este tipo de bodas es la de celebrar todo en un mismo lugar.

El hecho de ser pocos invitados os da mucha flexibilidad a la hora de elegir el tipo de banquete y el lugar de celebración por lo que es perfecto para banquetes tipo buffet, barbacoas, cócteles… muchas de estas opciones suelen ser algo más económicas que las tradicionales. Valorad vuestras posibilidades y vuestros deseos para adaptarlo todo y hacerlo a vuestro gusto.

Que sea una boda íntima o pequeña no significa que haya que trabajársela menos, todo lo contrario, una boda de estas características facilita el que podáis tener detalles mucho más personalizados y especiales con los invitados, que podáis crear rincones en los que detenerse y distraerse sin que se formen grandes bullicios y que podáis dedicarles tiempo a cada uno de ellos. Dedicadle a todo la atención que se merece.